sábado, 13 de mayo de 2017

Protoamor

Este amor incipiente , albergado
bocado de ilusiones tenues
amenaza  el barrio
mi barrio otoñal de cerezos labiales
emergencia viva hay
cuando la distancia se acorta
y cruzo la vereda buscando signos
aquellos signos empolvados
aclaro la noche emotiva
una bombilla que balancea silente
clarividente de todo  horizonte

protoamor que asoma entre los cardos
que perturba el reloj mineral
que  abre paso por el arenal de los días
eres esa brisa marina
en mi suburbio desvencijado

pequeño colibrí a mil vuelos
mi suelo olvida por un momento
los huesos de la memoria
eleva mi alma sedienta donde la flor explota.

Elisa
doméstica


9 comentarios:

Verónica Calvo dijo...

A veces una pequeñas bombilla nos ilumina el horizonte.

Besos, Elisa.

TORO SALVAJE dijo...

Olvídate de la memoria y disfruta de la flor.

Besos.

Ilduara dijo...

Permite que el protoamor te libere de todo lo contingente.

Un beso.

María Socorro Luis dijo...

Que ese protoamor sea el gran amor de tu vida.

Felicidades, Ely

Lichazul oo dijo...

muchas gracias por sus palabras y ánimos
este poema está inspirado en las vivencias de otra persona

tecla dijo...

Eres toda alma inmaculada, Elisa. Toda cielo, toda luna.

Alfonso Saborido dijo...

Cruzar la vereda buscando signos... yo también soy de esos, aunque a veces no vea ninguno o me los invente. Buena semana!!!!

Rafa Hernández dijo...

Que el ánimo no decaiga, y hay que seguir soñando.

Abrazos gorditos Elisa.

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Hay en estos versos como una memoria melancólica de eventos, que quisieras que estuvieran ahora, pero se empalidecen, a pesar del color que color que pongas, y hay también desmemoria, para poder saltar con alas al abismo del cielo. Un abrazo. carlos